El cuerpo humano es un sistema de energías. Tanto la sabiduría antigua como la ciencia moderna coinciden en afirmar que toda vida está hecha de vibración, siendo ésta el resultado de los movimientos de los protones y los electrones de todos los átomos que constituyen todas las moléculas de todas las sustancias que existen. La vibración existe en los objetos, en los animales, en las personas y en la atmósfera que nos rodea. Las frecuencias vibratorias de la vida animada son más activas, más vibrantes y más variadas que las de la materia inanimada, pero la vibración está en todo. El cuerpo humano está formado por numerosos campos de energía, los cuales rodean al cuerpo físico, emanan de él y pueden interaccionar con él y con sus múltiples funciones.
En nuestro sistema energético humano se encuentran los chakras que se unen a través de los nadis a los órganos, glándulas y aura de nuestro cuerpo.